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viernes, 9 de junio de 2023

El Estigma de la Serpiente Inca

El Estigma de la Serpiente Inka 
 Escrita por: Herwarth Morales

Crónicas de un hombre que busca su destino después conquista española  y el inicio  del virreinato del Perú.

Cuento incluido en el 
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EL ESPECTRO DE SARAH ELLEN ROBERTS Y OTROS CUENTOS


El Espectro de Sarah Ellen Roberts y otros cuentos; nos presentan tres cuentos caracterizados con matices diferentes donde se entremezclan elementos sobrenaturales, superstición, terror, magia y manipulación mediática en las historias que son productos de hechos reales o imaginarios del autor que son presentados de manera ficticia.



  • ISBN-13: 978-1726789301

  • HERWARTH MORALES

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Stigma Snake Inka 
By: Herwarth Morales


(Chronicles of a man seeking his fate after Spanish conquest and the start of the Viceroyalty of Peru).
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¡Yo soy André Molliere! y otros relatos




¡Yo soy André Molliere! y otros relatos, contienen tres narraciones sobre temas existenciales trascendentales de la vida enmarcada en el siglo XXI y un cuarto relato en la antigua Grecia, donde los personajes deben superar innumerables obstáculos y asimismo vencer a sus propios demonios para cumplir su destino. El autor narra los relatos en un lenguaje directo, sencillo y para eso utiliza el tono preciso demostrando la fuerza de expresión de sus personajes mediante un estilo sobrio. Nos presenta una gran variedad de cuentos urbanos usando diversos matices y donde los hechos reales e imaginarios ocurren en diferentes lugares como Francia (Lyon y París), Estados Unidos de América (Las Vegas y California), América del Sur (Perú) y la antigua Grecia (Stavros) donde éstos son tratados de manera ficticia, con una interesante estrategia que logra mantener al lector en constante y creciente alerta. Los personajes, paisajes y acciones son descritos con inusitado detalle en cada relato. El escritor utiliza una amplia temática de la dualidad que abarca el amor, amistad, felicidad, justicia, traición, incertidumbre, miedo y muerte, revelando las vicisitudes y contradicciones que enfrentamos ante determinadas circunstancias de la vida.













lunes, 30 de noviembre de 2020

Encuentran Restos de Hilandera del Imperio Inca


Los restos de una mujer que vivió hace 600 años durante el Imperio inca era mujer hilandera de profesión, medía 1,48 metros y se cree que falleció por causas naturales cuando tenía en torno a 20 años.
FOTO: Encuentran en Lima los restos de una mujer que vivió hace 600 años durante el Imperio inca

Un grupo de obreros encontró los restos de una mujer de unos 20 años que vivió hace unos seis siglos —durante el Imperio inca— durante los trabajos de instalación de una tubería de gas en una calle de Lima, informó este viernes. A pesar de que el hallazgo fue realizado en 2018, solo fue anunciado esta semana después de que concluyeran los estudios arqueológicos, incluida la reconstrucción digital de la cara de la mujer, que se habían retrasado por culpa de la pandemia del coronavirus. La fémina, bautizada por los expertos como Wayaw ('sauce', en quechua), medía 1,48 metros y se cree que falleció por causas naturales. Como miles de trabajadoras peruanas en la actualidad, era hilandera, aseguró a la agencia la arqueóloga jefa de la excavación, Cecilia Camargo. "Fue una artesana, no de élite, que se dedicaba a una labor tan noble como es el tejido, con técnicas que hasta hoy se preservan", explicó Carmargo. "Ella era como muchas mujeres actuales que trabajan en tejidos en San Juan de Lurigancho", añadió. 


Una tumba de 9.000 años de antigüedad revela una historia diferente del papel de las mujeres en las sociedades prehistóricas de América (VIDEO)

La mujer fue hallada en posición fetal, enterrada junto a objetos textiles y objetos decorativos, como un prendedor de plata y brazaletes con conchas de mariscos. Asimismo, una de las pruebas de su profesión es que tenía desgastados los huesos de los hombros y cadera. El cráneo de la mujer presenta una deformación, rasgo típico en ciertos pueblos que en aquella época habitaban lo que hoy en día es Perú, pues colocaban tablillas, paños y sogas en la cabeza de los niños para distinguirlos. Asimismo, la conocida por los lugareños como la Dama del Sauce tiene cara alargada, nariz aguileña y labios gruesos, según la representación digital elaborada por los arqueólogos. Ahora su esqueleto y objetos personales se entregarán al Ministerio de Cultura para que decida dónde deben exponerse. 

FOTOS: Hallan llamas momificadas que habrían sido enterradas vivas por los incas hace más de 500 años en el Perú

"El Sauce fue un centro poblado que se dedicaba a la agricultura, a la orfebrería y pastoreo [hace 600 años], un espacio de control del Imperio inca", declaró a AFP el arqueólogo independiente Julio Abanto, que trabaja en la zona donde se encontraron los restos. 

En este sentido, sostiene que el hallazgo "es bastante emocionante, porque es una pieza más que le devolvemos a las perdidas hojas de nuestra historia". "Es un orgullo saber que vivimos en una tierra que tiene mucha historia", añadió. 

La ley de Perú obliga a las empresas que llevan a cabo excavaciones a tener en su plantilla arqueólogos, porque a menudo se encuentran con vestigios precolombinos en el subsuelo de la costa del país. Solamente en la capital, hay más de 400 sitios arqueológicos. 




domingo, 26 de enero de 2020

El matrimonio entre una princesa y un capitán español.




Algunos historiadores dudan de que Beatriz Clara pueda ser llamada "última" princesa inca, pues aseguran que hubo otras princesas incas contemporáneas a ella.

El matrimonio de la princesa inca Beatriz Clara Coya fue tan importante que la boda quedó representada en varios cuadros y obras teatrales hasta cerca de 200 años después de que ocurriera.

La princesa o ñusta se casó con el capitán español Martín García de Loyola en 1572 en Cusco, cuando era apenas una adolescente.

Juntos fueron hasta Chile y tuvieron una hija, Ana María Lorenza de Loyola, la primera marquesa de Oropesa, uno de los títulos nobiliarios que la corona española entregó a los mestizos en Perú.

La vida de la pareja fue corta y, al parecer, bastante tradicional para una familia mixta aristocrática.

¿Por qué entonces trascendieron en la historia?

Lo más selecto de la nobleza inca

Cuando Beatriz Clara nació, en 1556 o 1557, la corona española ya había sometido al imperio Inca.

Pero quedaba un último foco de resistencia indígena en Vilcabamba, cerca de Cusco, antigua capital del incanato.

El escudo del lado izquierdo del cuadro describe a Beatriz Clara como "heredera y Princesa del Perú, hija de Don Diego Ynga, su último Rey". Añade que con su matrimonio emparentó a "la Casa Real de los Reyes Yngas de Perú con las dos casas de Loyola y de Borja".

La facción rebelde estuvo al mando de Sairi Túpac, padre de Beatriz Clara y penúltimo inca oficial, hasta que murió, en 1561.

Fue sucedido por Titu Cusi Yupanqui primero y después por Túpac Amaru I , tío de Beatriz Clara.

En 1569, el virrey Francisco de Toledo llegó a Perú decidido a aplastar la resistencia.

Sus tropas, al mando del capitán Martín García de Loyola, derrotaron y ejecutaron en 1572 a Túpac Amaru I.

Con su muerte, se diluyó la facción rebelde.

Para sellar la victoria, el virrey Toledo decidió casar a Loyola con nada menos que la sobrina de Túpac Amaru I : Beatriz Clara, la última heredera "oficial" de un monarca inca.

Con la muerte de Túpac Amaru I, se diluyó la resistencia inca de Vilcabamba.

Algunos historiadores dudan en llamarla "última" princesa inca, argumentando que otras princesas vivieron al mismo tiempo que ella.

Pero la historiadora Alba Choque se refiere a Beatriz Clara como "la última y más celebrada ñusta" y "la última gran princesa del Tahuantinsuyo, heredera del más grande imperio de la América antigua", en un artículo publicado en la Revista de Historia del Arte Peruano en 2014.

Además, según la destacada historiadora peruana María Rostworowski en su libro "Mujer y poder en los Andes coloniales", la ñusta "representaba lo más selecto de la nobleza indígena del Perú" y "poseía una cuantiosa fortuna ".

Rostworowski se pregunta si habría sido de su agrado "casarse con quien había hecho prisionero al último descendiente independiente de los incas y autor indirecto de su ajusticiamiento".

Lo más probable es que nunca tengamos respuesta definitiva.

Lágrimas de sangre

Pero Ana de Orbegoso, artista visual peruana y directora del cortometraje "La última princesa inca", cree que Beatriz Clara fue un trofeo de guerra y su matrimonio, una humillación para los incas.

En el premiado video de De Orbegoso, la ñusta Beatriz Clara llora sangre al momento de casarse.

Para Ana de Orbegoso, directora del cortometraje "La última princesa inca", sobre el matrimonio de Beatriz Clara, este enlace fue una humillación.

"Para mí ese es el símbolo más fuerte de lo que ella estaba sintiendo, por la caída de su civilización. Pero si no se casaba con algún noble, quién sabe cómo iba a terminar", dice De Orbegoso a BBC Mundo.

"Fue un instrumento de cambio, como siempre se ha hecho con las mujeres en las guerras", comenta.

Pero su matrimonio no fue solo un botín para los conquistadores. También fue usado como arma política .

Validar la conquista

"Este matrimonio fue muy significativo, porque unió al autor del fin de la monarquía incaica con uno de los linajes más ilustres de la nobleza inca", señala la historiadora Claudia Rosas Lauro, en el prólogo del libro "Mujer y poder en los Andes coloniales".

Además, el mismo Loyola provenía de una familia ilustre: era sobrino de San Ignacio de Loyola, fundador de la poderosa Compañía de Jesús.

"Ambos tenían posiciones elevadas. Entonces era una manera de emparentar y mostrar que la monarquía incaica y la española se habían unido y validar la conquista", dice De Orbegoso.

El video "La última princesa inca" ganó el premio al Mejor Corto Experimental en el Festival de Cine Big Apple de Nueva York, en 2015, y en el Festival de Cine de Mujeres de California, en 2016.

Poco después de casarse, la familia se mudó a las provincias de Chile, donde Loyola fue nombrado gobernador y capitán general .

En esa ciudad tuvieron una hija, Ana María, en 1596. Loyola murió en 1598 y Beatriz Clara, ya de vuelta en Lima, murió dos años después.

El enlace de la princesa aparece en la pintura anónima "Matrimonios de Martín de Loyola con Beatriz Ñusta y de Juan de Borja con Lorenza Ñusta de Loyola [hija de la primera pareja]", de la que existen todavía al menos cuatro copias.

Pero ninguna versión se pintó mientras la ñusta vivía, sino al menos 70 años después de su muerte, ya que su propósito no era colgarse como recuerdos familiares, sino servir como herramientas de propaganda.

Campaña política

Al lado derecho de las pinturas aparece Lorenza Ñusta, la hija de Beatriz Clara y Loyola, casándose con Juan de Borja, pariente de Francisco de Borja, uno de los primeros superiores de la orden jesuita.

Arriba, al centro, está el Sol -dios inca-, cubierto las letras "IHS", emblema jesuita.

El cuadro de los "Matrimonios de Martín de Loyola con Beatriz Ñusta..." se expuso en abril pasado en el Museo del Prado, en Madrid.

Exámenes de rayos X revelan que había un par de personajes en el cuadro (esquina inferior izquierda) que fueron borrados, pero se ignora la razón.

El cuadro representa entonces la derrota i nca y la unión entre l os jesuita s y la aristocracia indígena , confirmada en dos generaciones , explica Pedro Pablo Alayza, director del Museo Pedro de Osma, donde se conserva una de las copias de la obra, a BBC Mundo.

"Era una imagen necesaria para reafirmar los lazos entre la orden jesuita y el pueblo inca, por lo que el cuadro fue utilizado políticamente", añade Alayza.

"Incluso las dos bodas se representaban como obra teatral en el atrio de la iglesia de la Compañía, en Cusco, hasta el siglo XVIII, para recordar a los indígenas y a los españoles el vínculo fundacional conseguido con la unión de Loyola y Beatriz", dice Alayza.

Para De Orbegoso, los cuadros fueron "la forma de los jesuitas de quedar plasmados en la historia, como figuras centrales de la conquista".

"Lo lograron muy bien. Fue una campaña fantástica, de marketing enorme", dice la artista.

sábado, 18 de enero de 2020

El dios inca Pachacámac tenía colorantes agregados

El dios inca Pachacámac tenía colorantes agregados


Clínico. El tótem de la deidad prehispánica fue sometido a análisis de carbono 14. Al lado, el dios Pachacámac.


Los análisis de carbono 14 realizados a la estatua revelaron que fue elaborada en el año 731



Investigadores de las universidades Sorbona, Perpignan y arqueólogos del museo de sitio del complejo arqueológico han realizado estudios reveladores.

Una estatua de madera que se conserva de Pachacámac, uno de los principales dioses del Imperio Inca y de las culturas prehispánicas, tenía colorantes agregados, incluido el rojo, el blanco y el amarillo, según un informe dado a conocer este miércoles.

A Pachacámac en la mitología incaica y preinca se le atribuía la creación del universo y se le asociaba con los terremotos.

Según varios relatos de la conquista del Perú, el español Francisco Pizarro de común acuerdo con líderes incas ordenó a su hermano Hernando ir al sitio sagrado de la adoración para destruir la figura.


No obstante, en el centro ceremonial dedicado a este dios, y que se ubica a unos 40 kilómetros al sureste de la capital peruana (Lima), los arqueólogos hallaron en 1938 una estatua tallada en madera que representaba a esta divinidad, y con manchas de color rojo que se presumía correspondían a restos de sangre producto de sacrificios humanos.

Un grupo internacional de investigadores, incluidos franceses de las universidades de Sorbona y de Perpignan, junto con los arqueólogos del Museo del Sitio de Pachacámac se han volcado a analizar la pigmentación de esta estatua, elaborada hace unos 1.300 años, y otras piezas. Los investigadores encontraron que los rastros de color rojo corresponde a pigmentos de sulfuro de mercurio conocido, como cinabrio, que se conoce en los Andes desde hace unos 2.000 años.

Este compuesto se halla en zonas que están hasta a unos 400 kilómetros del sitio de culto a Pachacámac y los investigadores creen que el color fue agregado como una muestra de poder político y económico, al poder transportar el pigmento desde lejanas distancias.Igualmente, los científicos encontraron rastros de color blanco que estiman fue agregado de manera intencional en los dientes, así como restos de color amarillo en algunos tocados de la cabeza, según el informe que se publicó en la revista científica Plos One. Losanálisis de carbono 14, realizados por primera vez a la estatua, revelaron que fue elaborada cerca del año 731, es decir unos 700 años antes del florecimiento del Imperio Inca, agrega el informe.“Esto confirma que el sitio del Pachacámac tenía ya una importancia ritual antes de que los Incas llegaran”, y constituía un lugar importante de peregrinación, “al punto de incluir un oráculo para consulta del mismo emperador”, se lee en el estudio. Los análisis sobre la estatua del dios Inca forman parte de un estudio más amplio del sitio arqueológico, que busca “un mejor entendimiento de los materiales, las prácticas y el conocimiento relacionados con el color en los Andes durante el período prehispánico”.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Abren un fardo funerario de la nobleza inca del complejo arqueológico peruano de Túcume





Los textiles que lo cubren indican que era una persona importante. "Si bien no de alta jerarquía, sí de la nobleza inca", indicó la directora del Museo de Túcume.

Un grupo de arqueólogos han abierto un fardo funerario inca  hallado en 2018 durante las investigaciones realizadas en el complejo arqueológico en Huaca Las Abejas de Túcume, en el departamento peruano de Lambayeque.

En un video publicado por el Ministerio de Cultura, en el que se observa al equipo trabajando, la directora del Museo de Túcume, Bernarda Delgado Elías, explicó que se ha abierto "uno de los 44 entierros humanos" encontrados en Huacas las Abejas. La finalidad es adquirir el mayor conocimiento posible sobre el entierro humano 14.

Delgado Elías comentó que hasta la fecha han encontrado "cinco o seis telas" y todas son de algodón con diferentes características. Por ejemplo, mientras una es de color blanco y llana, la otra es acolchada y pintada.

"Características que nos hacen saber que era una persona importante, si bien no de alta jerarquía, sí una persona de la nobleza inca que tuvo todas estas consideraciones", afirma. 

La experta añadió que es precisamente a partir de esos elementos asociados al cuerpo mediante los cuales los arqueólogos pueden determinar "la importancia que tuvo este señor".

viernes, 22 de noviembre de 2019

Descubren 15 entierros humanos de la época Inca en complejo arqueológico Túcume



El equipo de investigadores determinó que los fardos encontrados conformarían un cementerio de élite. El hallazgo se dio como parte del proyecto “Recuperación de la huaca Los Gavilanes, huaca Las Abejas y huaca Facho” en Lambayeque.

El hallazgo se realizó en el sitio arqueológico Túcume, ubicado en la región Lambayeque.

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Un total de 15 entierros humanos de la época Inca fueron descubiertos en el marco de la ejecución de la tercera etapa del proyecto “Recuperación de la huaca Los Gavilanes, huaca Las Abejas y huaca Facho” del complejo arqueológico Túcume, ubicado en la región Lambayeque.

Así lo informó Manuel Escudero Villalta, responsable de dicho proyecto de investigación, quien precisó que el hallazgo arqueológico se efectuó en la huaca Las Abejas en el sector suroeste del citado sitio arqueológico.

Sostuvo que esta intervención arqueológica ha permitido ratificar la hipótesis de que los fardos funerarios encontrados conformarían un cementerio de élite de época inca, por sus peculiares características y patrón funerario. Este grupo se suma a los 28 fardos descubiertos en el mismo lugar durante las etapas 2017–2018.



Escudero Villalta informó que la presentación de los hallazgos en el lugar de la excavación está acompañada de reconstrucciones en 3D sobre las diferentes etapas constructivas y cerámica asociada a estos entierros, con lo que se pretende destacar la importancia de la presencia inca en Lambayeque.

Arquitectura ceremonial

Asimismo, durante los tres meses de excavaciones los arqueólogos han descubierto arquitectura ceremonial en la que destaca una sala con banquetas laterales que al parecer funcionó para reuniones especiales, además de muros trapezoidales Lambayeque que pertenecen a la primera etapa constructiva de la huaca.

“En este importante monumento prehispánico se han definido hasta la fecha dos etapas constructivas”, anotó Escudero Villalta.



Inversión

La investigación en el sector suroeste del complejo arqueológico de Túcume etapa 2019, contó con una inversión de 404,133 soles, con un periodo de ejecución de 90 días calendario para su ejecución con la participación de 50 trabajadores entre arqueólogos, conservadores, arquitectos, asistentes de campo, y personal de mano de obra no calificada de los cuales el 66 % fueron de la población del distrito de Túcume y de los pueblos vecinos.

El proyecto de inversión “Recuperación de la huaca Los Gavilanes, huaca Las Abejas y huaca Facho del sector suroeste del complejo Arqueológico de Túcume”, se desarrolla desde el año 2017 y está a cargo de los investigadores del Museo de Sitio Túcume.

Financiado con recursos del Ministerio de Cultura a través de la Unidad Ejecutora 005 Naylamp Lambayeque, la inversión acumulada a la fecha es de 2 millones 547,170.37 soles.

martes, 12 de noviembre de 2019

Exploran con tecnología láser una ciudad inca más antigua y elevada que Machu Picchu







El asentamiento se encuentra en los Andes peruanos a unos 4.000 metros de altura, unos 1.500 metros por encima de la famosa ciudadela inca.

Un grupo de investigadores ha recurrido a la tecnología láser para explorar un antiguo asentamiento en la cima de una montaña en los Andes peruanos que se cree anterior al famoso sitio inca de Machu Picchu.

Se trata de un asentamiento situado en una zona arqueológica conocida como Wat'a, que significa 'isla' en el idioma indígena local, a unos 4.000 metros de altura, unos 1.500 metros por encima de la icónica ciudadela inca.

Albert Lin, explorador de National Geographic, junto con los arqueólogos Adan Choqque Arce y Thomas Hardy, lograron trazar un mapa completo de la ciudad —colonizada por los incas y los llamados preincas— gracias a una tecnología conocida como 'LiDAR', consistente en un láser que escanea profundamente el suelo, revelando la topografía del terreno, así como cualquier característica artificial.

All Archaeology@AllArchaeology

Ancient Inca city located 13,000 feet high in Peruvian Andes revealed by laser technology https://www.reddit.com/r/Archaeology/comments/dunv9l/ancient_inca_city_located_13000_feet_high_in/ …

Ancient Inca city located 13,000 feet high in Peruvian Andes...

Posted in r/Archaeology by u/Mictlantecuhtli • 1 point and 0 comments

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El asentamiento había sido estudiado previamente con métodos arqueológicos tradicionales que revelaron evidencias de tumbas, plazas ceremoniales, áreas residenciales y un gran muro circundante. Sin embargo, al aplicar esta novedosa técnica, que permite ver 'a través' de los arbustos y cactus que cubren la cima de la montaña, los arqueólogos pudieron descubrir muchas más características nunca antes vistas, como las típicas terrazas incas o las estructuras circulares asociadas con los preincas.

"De un solo golpe, podemos eliminar ese arbusto y, de repente, toda la montaña se convirtió en este lugar en forma de terraza, al igual que Machu Picchu", explicó Lin en declaraciones a Newsweek. El investigador sugiere que el lugar pudo servir como una plantilla, "una evolución" en el camino hacia Machu Picchu.

martes, 2 de abril de 2019

Hallan pruebas en el lago Titicaca de la existencia de una religión anterior a la inca



Artefactos y restos encontrados en la parte boliviana del lago Titicaca indican que la región albergó sofisticadas ceremonias religiosas mucho antes de lo que se pensaba.

Los hallazgos muestran que ofrendas rituales a deidades sobrenaturales se llevaban a cabo cerca de la isla del Sol en el lago Titicaca 500 años antes de la llegada de los incas, según un equipo internacional de investigadores.

"La personas suelen asociar la isla del Sol con los Incas, porque era un lugar de peregrinación importante para ellos y porque dejaron atrás numerosos edificios ceremoniales y ofrendas en la isla y sus alrededores", afirmó el arqueólogo José Capriles, profesor de antropología de la Universidad Estatal de Pensilvania (EEUU).

La investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences muestra que el pueblo Tiwanaku, que habitó en el lago Titicaca entre el 500 y el 1100 d.C., fue el primero en ofrecer artículos de valor a las deidades religiosas en el área.



Con la ayuda de sonares y de fotogrametría tridimensional submarina, los arqueólogos pudieron escanear y mapear el arrecife Khoa. Posteriormente, utilizaron una draga de agua para excavar el sedimento y encontrar los artilugios. El equipo encontró ofrendas rituales que consistían en quemadores de incienso de cerámica, jóvenes llamas sacrificadas y adornos de oro, conchas y piedras.

"Los hallazgos, y especialmente los quemadores de incienso de cerámica con forma de puma, son significativos porque nos ayudan a obtener una comprensión más amplia del comportamiento ritual y la religión del estado de Tiwanaku, una sociedad que precedió a los incas en varios cientos de años", dijo Christophe Delaere, líder de la investigación.

domingo, 24 de marzo de 2019

El oro de los incas llega a San Petersburgo





SAN PETERSBURGO (Sputnik) — El Museo Etnográfico de San Petersburgo acogerá desde el 27 de marzo hasta el 1 de agosto la exposición 'El Oro del Imperio Inca: Dios, poder, eternidad. 2000 años de gran civilización'.

"Por primera vez en San Petersburgo, los habitantes y visitantes de la ciudad pueden conocer las obras únicas de joyería y cerámica de las civilizaciones precolombinas de Perú y Bolivia que se desarrollaban de manera aislada durante más de 5000 años", anunció el museo en un comunicado.


La exposición está cronometrada para el 50 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Rusia y el Perú y dedicada a la historia del desarrollo del país sudamericano.

El evento contará con 86 exposiciones únicas de la colección del museo Oro de Perú y Armas del Mundo, ubicado en Lima.

Se comunica que los artefactos más antiguos datan de los años 200 antes de Cristo, y los más recientes del siglo XV de nuestra época.

lunes, 18 de febrero de 2019

Descubren una tumba inca con los restos de 9 personas aparentemente sacrificadas hace más de 500 años




En el interior de la cámara funeraria también se hallaron alrededor de 4.000 objetos arqueológicos, entre los que se encuentran una hornacina con 37 conchas y láminas de cobre y plata.

Un grupo de arqueólogos ha descubierto una importante tumba de la época inca en el sitio arqueológico Mata Indio, en la región de Lambayeque, al norte de Perú. En su interior se han encontrado los restos de nueve individuos que aparentemente fueron sacrificados hace más de 500 años, informó la agencia de noticias Andina.

Hasta el momento, se ha determinado que los huesos hallados pertenecen a cinco adultos y cuatro niños de aproximadamente seis años de edad. Se cree que en el sitio pudieron estar enterradas más personas alrededor de un personaje principal, sin embargo, la zona habría sufrido múltiples saqueos desde la época colonial que han impedido la conservación de otros restos.

"Sus esqueletos fueron encontrados deteriorados y disturbados por un saqueo anterior", señaló el arqueólogo Anaximadro Núñez, quien agregó que los cuerpos fueron probablemente colocados en fardos textiles junto a otras ofrendas.

La cámara funeraria está definida por grandes muros de adobe, con una profundidad de 4,80 metros y aproximadamente 64 metros cuadrados de superficie.

Por sus grandes dimensiones y características que no tienen precedentes, el sepulcro habría albergado a personajes de elite de la época prehispánica y sería uno de los monumentos funerarios más importantes descubiertos en la región y probablemente en el país, agregó Alfredo Narváez, director de la Unidad Ejecutora Naylamp del Ministerio de Cultura de Perú.

Además, en su interior también fueron hallados alrededor de 4.000 objetos arqueológicos, una hornacina con 37 conchas de molusco Spondylus, dos vasijas fragmentadas y láminas de cobre y plata, entre otros elementos que se han mantenido en el lugar a pesar del constante saqueo que sufrido por el sitio.

Debido a este importante descubrimiento, las autoridades han indicado que las investigaciones continuarán en la zona, pues "existen suficientes evidencias para determinar que existen otros vestigios de tanta importancia como este".  

lunes, 21 de enero de 2019

Descubren el esqueleto de una importante mujer inca en Argentina







Habría formado parte de un grupo de elite originario de otra región del Tawantinsuyu y se habría trasladado hasta Quebrada de Humahuaca en busca de refugio.

Un grupo de investigadores han descubierto el esqueleto de una importante mujer inca en Pucará de Tilcara, una antigua fortaleza estratégicamente ubicada sobre la Quebrada de Humahuaca (Jujuy, Argentina). Las características del hallazgo revelarían que esa fémina habría tenido un destacado prestigio social durante la dominación incaica de la región a finales de siglo XVI, según informó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) el pasado 20 de enero.

La arqueóloga Clarisa Otero, quien lideró el proceso, asegura que la ubicación del cuerpo y las ofrendas que recibió revelan que sus primeros años de vida no transcurrieron en ese lugar y la mujer "quizás formó parte de un grupo de elite oriundo de otra región del Tawantinsuyu (Imperio inca), que pudo trasladarse y asentarse en la Quebrada buscando refugio ante la embestida española".

Prácticas funerarias prehispánicas

Junto al cadáver había piezas de cerámica, huesos de animales, dos morteros con adherencias de cobre y hematita, placas de metal, fragmentos de collares, pigmentos y un tubo hecho con un hueso que pudo ser parte de un instrumento musical o un instrumento para inhalar alucinógenos, de acuerdo a los datos publicados por Conicet.

En esa época, los pobladores creían que losantepasados podían protegerlos en las situaciones de conflicto y por ello realizaban una exposición parcial o completa del cuerpo de forma intencional. Este caso ha reforzado las nociones existentes sobre las prácticas funerarias de entonces, en las que también se prescindía de estructuras para contener los cadáveres.

FOTOS: Descubren seis tumbas del Imperio Antiguo de Egipto

Los restos fueron encontrados a fines de 2016 e, inicialmente, se creía que pertenecían al cuerpo de un artesano. Sin embargo, el análisis del contexto y las evidencias ha generado el desarrollo de esta nueva hipótesis, en la que se asocia a la fallecida con un importante rol en la población prehispánica.

Finalmente, el informe señala que esa región de la actual Argentina fue uno de los pocos territorios que no sufrió una colonización inmediata, pues los pobladores resistieron durante más de seis décadas la invasión europea.

lunes, 26 de noviembre de 2018

EEUU dona fondos para recuperación de antiguo asentamiento inca en Perú






EEUU donó 168.400 soles (51.000 dólares) al Ministerio de Cultura de Perú para la recuperación de los restos arqueológicos del asentamiento inca Huánuco Pampa, ubicado en el departamento de Huánuco (centro), divulgó el diario oficial El Peruano.

"Aceptar la donación efectuada por el Fondo del Embajador para la Preservación del Patrimonio Cultural del Perú del Gobierno de los Estados Unidos de América a favor del Ministerio de Cultura, por un total de 168.400 soles, para promover la intervención de conservación en la zona arqueológica Huánuco Pampa", se comunica en una resolución publicada en el medio oficial.



Huánuco Pampa es un asentamiento inca con un área de 2 kilómetros cuadrados y ubicado a más de 3.000 metros de altura.

Actualmente semiabandonado, se cree que en el siglo XVI sirvió como centro administrativo del imperio Inca.

En 1539, cuatro años después de la conquista española, se quiso fundar allí la actual ciudad de Huánuco, que posteriormente se trasladó a una zona con un clima más templado.


viernes, 7 de septiembre de 2018

Arqueólogos hallan un muro del palacio inca de Cuzco

Los investigadores también han descubierto otros materiales y estructuras de las épocas colonial y republicana.
Un equipo investigador ha hallado fragmentos de un muro de origen inca, así como estructuras y material cultural que pertenecen a las épocas colonial y republicana en el sitio arqueológico de Amaru Kancha sobre el que se levanta el Palacio de Justicia de Cusco (Perú), informa la Dirección Desconcentrada de Cultura de esa ciudad.
Los especialistas han descubierto esos restos durante las excavaciones del proyecto 'Origen y Desarrollo de la Llaqta Inca del Cusco', que comenzaron hace dos meses gracias a un convenio entre la DDC y la Corte Superior de Justicia de ese país sudamericano.
El objetivo de esta iniciativa es definir si la 'llaqta' ('poblado', en quechua) se construyó de manera planificada, además de averiguar la estructura urbana de la ciudad en la época inca y los impactos que tuvieron las épocas colonial y republicana.
Esos segmentos de muros que estaban enterrados permitirán descubrir el diseño del Amaru Kancha, mientras que los fragmentos de cerámica presentes revelarán las ocupaciones desempeñaban sus habitantes. 
Los recientes hallazgos confirman el proceso urbano dinámico de Cuzco, según concluye el director del proyecto, Octavio Fernández.

jueves, 5 de julio de 2018

Encuentran momias de la nobleza inca en el Valle de las Pirámides de Perú







En esta región habitada por ese imperio precolombino han encontrado 24 cuerpos envueltos en telas, de los cuales al menos cuatro pertenecían a la alta sociedad.

Investigaciones arqueológicas han permitido hallar 24 cuerpos momificados en el complejo de Túcume, al norte de la ciudad de Chiclayo (Lambayeque, Perú), una zona a la que los incas llegaron alrededor de 1470. De ellos, al menos cuatro pertenecieron a la nobleza.

Este "grupo de élite" mixto en el que había al menos cuatro nobles estaba sepultado junto a cerámicas y envuelto en telas de calidad, según ha explicado la directora del Museo de Túcume, Bernarda Delgado Elías.

Los especialistas trabajan para identificar los cuerpos hallados en Huaca Las Abejas, dentro de un complejo arqueológico de la región conocido como el Valle de las Pirámides. De momento, intuyen que los hombres estaban acompañados por remos o paletas largas y por unas conchas 'spondylus' —un molusco muy valorado por los incas—, mientras que las mujeres estarían acompañadas por elementos para tejer.

Restos humanos y cerámicas en una tumba, Huaca Las Abejas, Complejo Arqueológico de Túcume, Lambayeque, Perú, 4 de julio de 2018 /Guadalupe Pardo / Reuters

Tres o cuatro de ellos "que parecen tener mayor jerarquía" se encontraban "envueltos en fardos"; es decir, "entre 20 o 25 telas, a veces hasta 30", ha detallado esta experta, quien ha revelado que algunos "tienen dos conchas" y "anillos en sus manos".

Cerámica inca hallada en Huaca Las Abejas, Complejo Arqueológico de Túcume, Lambayeque, Perú, 4 de julio de 2018 /Guadalupe Pardo / Reuters

Una tumba especial

Las telas de uno de los cuerpos tienen lasmismas características que las de un gobernante inca encontrado años atrás en Huaca Larga, una circunstancia que "hace tan importante el hallazgo": "Estamos hablando de los mismos niveles, de la misma jerarquía de gente de la nobleza", ha concluido Delgado Elías.

Trabajos en el Complejo Arqueológico de Túcume, Lambayeque, Perú, 4 de julio de 2018 /Guadalupe Pardo / Reuters

Se trata de una tumba con "un orificio casi rectangular" que "se amplía hacia el sur en forma de óvalo", hasta adquirir "forma de bota". En total, 89 arqueólogos que trabajan en la zona y estiman que pueden descubrir al menos 10 cuerpos más.

Trabajos en el Complejo Arqueológico de Túcume, Lambayeque, Perú, 4 de julio de 2018 /Guadalupe Pardo / Reuters

sábado, 26 de mayo de 2018

Investigadores en Perú creen que han rastreado los orígenes de los incas

Investigadores en Perú creen que han rastreado los orígenes de los incas, la civilización prehispánica más grande de las Américas, a través del ADN de los descendientes modernos de sus emperadores.

Desde su antigua capital, Cusco, los Incas controlaban un vasto imperio llamado Tahuantinsuyo, que se extendía desde el oeste de la actual Argentina hasta el sur de Colombia.

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Gobernaron durante más de doscientos años antes de ser conquistados por los invasores españoles en el siglo XVI.

El imperio incluyó la ciudadela de la cima de la montaña de Machu Picchu en el Perú actual, ahora Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y una importante atracción turística.

Después de fascinarse por la cultura Inca, sus habilidades organizativas y su dominio de la ingeniería, los investigadores Ricardo Fujita y José Sandoval de la Universidad de San Martín de Porresit se interesaron por el perfil genético de sus descendientes.

Dijeron que el objetivo del estudio, el primero de su tipo, era revelar si había un patriarca Inca único.

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"Es como una prueba de paternidad, no entre padre e hijo, sino entre personas", dijo Fujita a la AFP.

Los científicos querían verificar dos leyendas comunes sobre el origen de los incas.

Uno los atribuye a una pareja alrededor del lago Titicaca, en la región peruana de Puno. El otro identifica a los primeros incas como los hermanos Ayar de la montaña Pacaritambo en la región de Cusco.

Se tomaron muestras de ADN de habitantes de ambos lugares.

"Después de tres años de rastrear las huellas genéticas de los descendientes, confirmamos que las dos leyendas que explican el origen de la civilización inca podrían estar relacionadas", dijo Fujita.

SIMILITUDES GENÉTICAS

"Fueron comparados con nuestra base genealógica de más de 3.000 personas para reconstruir el árbol genealógico de todas las personas", dijo Fujita.

"Finalmente redujimos esta base a casi 200 personas que comparten similitudes genéticas cercanas a la nobleza Inca".

El estudio publicó algunos resultados preliminares en abril, en la revista Molecular Genetics and Genomics.

"La conclusión a la que llegamos es que la nobleza del Tahuantinsuyo desciende de dos líneas, una en la región del lago Titicaca, la otra alrededor de la montaña de Pacaritambo en Cusco. Eso confirma las leyendas", dijo Sandoval.

Pero también confirma que las dos leyendas estaban vinculadas.

"Probablemente la primera migración provino de la región de Puno y se estableció en Pacaritambo durante algunas décadas antes de dirigirse a Cusco y fundar el Tahuantinsuyo", dijo.

Pero el trabajo de los investigadores no se detiene allí. Ahora quieren ir más atrás en el tiempo.

Para eso, tienen que probar el ADN de antiguas reliquias, como momias, "para formar la imagen más completa del origen de la civilización prehispánica más importante", dijo Fujita.

La tarea parece complicada porque los conquistadores españoles, que llegaron en 1532, destruyeron las momias incas que las familias veneraban, mientras buscaban convertir a las personas al cristianismo.

Los investigadores ahora están buscando dónde están enterrados los descendientes más directos de los incas para rastrear su historia.

El análisis de ADN se sumaría a la investigación arqueológica y antropológica para comprender el origen exacto de las personas.

"En este caso, usamos ... la genética, la transmisión de características moleculares a través de las generaciones", dijo Fujita.

martes, 27 de febrero de 2018

Por qué los collaguas y cabanas, dos antiguas civilizaciones de Perú, deformaban las cabezas de los bebés para que tuvieran forma de cono




ImageLa forma alargada y estrecha de la cabeza fue un rasgo distintivo de lo collaguas, pero con el tiempo se extendió a todo el valle del Colca. (Foto: Dan Chamberlain/Universidad Cornell)

Hubo un tiempo en que nacer en la tierras altas o bajas del valle del Colca, en lo que hoy es el departamento de Arequipa, al sur de Perú, determinaba la forma de la cabeza de los bebés.

Entre los años 1100 y 1450, las familias de los dos grupos étnicos predominantes en esta región andina, los collaguas y cabanas, modificaban el cráneo de los recién nacidos usando vendajes con telas y hasta maderas.

Pero lejos de ser una simple cuestión estética, esta práctica tuvo consecuencias sociales y políticas a tal punto que podría haber cambiado el vínculo de estas antiguas civilizaciones con el imperio inca que llegaría a dominar la región.

"Antes de mi estudio contábamos mayormente con los reportes de los españoles de la época colonial", le dijo a BBC Mundo el antropólogo estadounidense Matthew Velasco, docente e investigador de la Universidad Cornell de Estados Unidos.

Su trabajo, publicado este mes en la revista científicaCurrent Anthropology, develó que lo que se creía era un marcador étnico exclusivo de los collaguas fue en verdad "una práctica mucho más dinámica, que se transformó a través del tiempo", explicó Velasco.

ImageLos collaguas y los cabanas vivían en las tierras altas y bajas del valle respectivamente. (Foto: David Rodríguez Sotomayor/Proyecto Bioarqueológico Coporaque)

Porque lo que en un principio servía para distinguir a los collaguas de los cabanas, terminó uniéndolos contra los invasores incas.

De dos formas

Los collaguas vivían en la zona alta del valle del Colca, hablaban aymara y se especializaban en la crianza de alpacas para extraerles la lana.

Según documentos coloniales de la época, los collaguas vendaban los maleables cráneos de los bebés para darlesuna forma alargada y estrecha.

El objetivo, detallaban los cronistas españoles, era que las cabezas tuvieran una forma similar al volcán Collaguata, considerado el lugar de origen mítico de esta etnia.

Los cabanas, en cambio, hablaban quechua y cultivaban maíz en las fértiles tierras de la zona baja del valle.

ImageMatthew Velasco investigó el tema con el apoyo de la comunidad de Coporaque, descendientes de los antiguos collaguas. (Foto: David Rodríguez Sotomayor/Proyecto Bioarqueológico Coporaque)

Estos daban a los cráneos de los infantes una forma más achatada y amplia presionando el lado posterior de la cabeza. "Probablemente usaban placas de madera (es decir, materiales más duros) para conseguir esta forma", detalló Velasco.

Al analizar cientos de restos óseos humanos de múltiples tumbas en el valle del Colca, Velasco descubrió que antes del 1300 la mayoría de las personas no presentaban modificaciones en las cabezas.

La práctica, observada en solo 39,2% de los cráneos, pasó a representar el 73,7% luego de dicha fecha.

Pero esto no es todo: con el paso del tiempo, la forma cónica comenzó a predominar.

Esta creciente homogeneidad en las formas de cabezas contribuyó a la creación de una nueva identidad colectiva "que pudo haber reforzado los lazos sociales entre élitesdurante un tiempo de mucha guerra y fragmentación social", dijo Velasco.

ImageEl estudio publicado en Current Anthropology implicó analizar cientos de restos óseos humanos de múltiples tumbas en el valle del Colca. (Foto: Matthew C. Velasco/Proyecto Bioarqueológico Coporaque)

Si bien el estudio de Velasco se enfoca en lo sucedido en la región previo al 1450, es decir, antes de la época del imperio inca, el investigador cree que "la formación de una identidad más integradora también pudo haber servido de respaldo a las élites collaguas en sus interacciones con los incas", explicó a BBC Mundo.

"Hay muchas evidencias de que los incas y collaguas llegaron a un acuerdo, que implicó el respeto a las prácticas e instituciones tradicionales de los últimos por parte de los primeros y, al mismo tiempo, estos impusieron formas de tributo", agregó.

Velasco reconoció que "quizás la formación de una identidad compartida y fuerte ayudó a las élites de los collaguas a llegar a un acuerdo más beneficioso con los incas", pero que para probar esta hipótesis se necesitan más datos arqueológicos del valle del Colca en la época del imperio inca.


jueves, 15 de febrero de 2018

Ancient Peruvians bound their heads to WOOD to elongate their skulls as a mark of status

ANCIENT elites in South American societies bound their skulls to make them longer as a status symbol.
The Collagua people lived in the Colca Valley in south-eastern Peru 700 years ago, where they raised Alpacas and llamas for wool.
Alamy
Their artificially extended heads showed they were members of high society, and could have helped foster a sense of community and collective identity, according to a new study.
According to bioarchaeologist Matthew Velasco of Cornell University the cranial modifications may have bound the powerful elite together.
Accounts from early Spanish visitors also report another ethnic group – the Cavanas, from the same region.
The records say that they also modified their bonces but made them wider and flatter rather than tall.
Alamy
The Collagua used pieces of wood, tightly bound to the heads of babies to change how their heads grew.
The practice was banned by the invading Spanish in the 16th Century.
Mr Velasco’s research, published in the journal Current Anthropology looked at skull shapes from over 200 individuals from a 300-year period, and discovered that tall thin skulls became increasingly linked to high social status.
Chemical analysis of the bones revealed that Collagua women with purposefully distended heads were more likely to eat a broader diet than those without.
The team also observed that these women often had fewer injuries from physical attacks than women with unaltered skulls, Science News reports.
The study suggests the changes to head shape among those with power may have helped pave the way for a peaceful incorporation for the Collagua into the Incan empire.
Mr Velasco said: “Greater standardisation of head-shaping practices echoes broader patterns of identity formation across the south-central highlands and may have provided a symbolic basis for the cooperation of elite groups during an era of intensive conflict.”
The intensive fighting was due to the Incas sweeping in from the highlands of Peru and conquering less powerful civilisations.
They had one of the largest empires in the world in the 16th century before the Spanish conquistadors turned up.
Las élites ANTIGUAS en las sociedades sudamericanas se unieron sus cráneos para hacerlos más largos como un símbolo de estatus.
La gente de Collagua vivió en el valle del Colca en el sudeste de Perú hace 700 años, donde criaron alpacas y llamas para obtener lana.
 Alamy
Sus cabezas artificialmente extendidas mostraron que eran miembros de la alta sociedad y podrían haber ayudado a fomentar un sentido de comunidad e identidad colectiva, según un nuevo estudio.
Según el bioarqueólogo Matthew Velasco de la Universidad de Cornell, las modificaciones craneales pueden haber unido a la poderosa élite.
Las cuentas de los primeros visitantes españoles también informan sobre otro grupo étnico: los Cavanas, de la misma región.
Los registros dicen que también modificaron sus bonces pero los hicieron más anchos y planos en lugar de altos.
 Alamy
El Collagua usó piezas de madera, unidas firmemente a las cabezas de los bebés para cambiar la forma en que crecían sus cabezas.
La práctica fue prohibida por los invasores españoles en el siglo XVI.
La investigación del Sr. Velasco, publicada en la revista Current Anthropology, analizó las formas craneales de más de 200 individuos de un período de 300 años, y descubrió que las calaveras altas y delgadas se vinculaban cada vez más con un alto estatus social.
El análisis químico de los huesos reveló que las mujeres de Collagua con cabezas estiradas deliberadamente eran más propensas a comer una dieta más amplia que las que no tenían.
El equipo también observó que estas mujeres a menudo tenían menos lesiones por ataques físicos que las mujeres con cráneos inalterados, informa Science News.
El estudio sugiere que los cambios en la forma de la cabeza de quienes tienen el poder pueden haber ayudado a allanar el camino para una incorporación pacífica de Collagua al imperio inca.
El Sr. Velasco dijo: "Una mayor estandarización de las prácticas de conformación de cabezas se hace eco de patrones más amplios de formación de identidad en las tierras altas del centro-sur y puede haber proporcionado una base simbólica para la cooperación de grupos de élite durante una era de conflicto intensivo".
La lucha intensiva se debió a que los incas llegaron desde las tierras altas del Perú y conquistaron civilizaciones menos poderosas.
Tenían uno de los imperios más grandes del mundo en el siglo XVI antes de que aparecieran los conquistadores españoles.





—Science News reports that bioarchaeologist Matthew Velasco of Cornell University examined the 600-year-old skulls of 211 members of Peru’s Collagua ethnic community, and found that intentional head-shaping of the young may have helped to bind together powerful elites. High-ranking elites are thought to have been buried in structures built against a cliff face, while non-elites were buried in caves and under rocky overhangs. Some of the bones and sediments were radiocarbon dated, so that Velasco could track how skull shapes changed over time. He found that about three-quarters of the 114 elite skulls dating to the late pre-Inca period, between A.D. 1300 and 1450, had been modified, and more than 60 percent of the modified skulls had been elongated. Velasco thinks the elongated style may have been preferred by elites, and speculates that their unity may have helped the Collaguas negotiate a peaceful integration into the Inca Empire.
ITHACA, NUEVA YORK - Science News informa que el bioarqueólogo Matthew Velasco de la Universidad de Cornell examinó las calaveras de 600 años de 211 miembros de la comunidad étnica collagua de Perú y descubrió que la formación intencional de los jóvenes podría haber ayudado a unir a élites poderosas . Se cree que las élites de alto rango fueron enterradas en estructuras construidas contra la pared de un acantilado, mientras que las no elites fueron enterradas en cuevas y bajo salientes rocosos. Algunos de los huesos y sedimentos fueron datados por radiocarbono, por lo que Velasco pudo rastrear cómo las formas del cráneo cambiaron con el tiempo. Descubrió que alrededor de las tres cuartas partes de los 114 cráneos de elite que datan del período preincaico tardío, entre el año 1300 y 1450, habían sido modificados y más del 60 por ciento de los cráneos modificados habían sido alargados. Velasco cree que el estilo alargado pudo haber sido preferido por las élites, y especula que su unidad pudo haber ayudado a los Collaguas a negociar una integración pacífica en el Imperio Inca. 

viernes, 15 de diciembre de 2017

The College Student Who Decoded the Data Hidden in Inca Knots

There are many ways a college student might spend spring break. Making an archaeological breakthrough is not usually one of them. In his first year at Harvard, Manny Medrano did just that.

“There’s something in me, I can’t explain where it came from, but I love the idea of digging around and trying to find secrets hidden from the past,” Medrano says.

With the help of his professor, Gary Urton, a scholar of Pre-Columbian studies, Medrano interpreted a set of six khipus, knotted cords used for record keeping in the Inca Empire. By matching the khipus to a colonial-era Spanish census document, Medrano and Urton uncovered the meaning of the cords in greater detail than ever before. Their findings could contribute to a better understanding of daily life in the Andean civilization.

Manny Medrano '19, right, explains the meaning of quipus knots while holding a model. Quipus are knots that Incas used to record censuses, etc., and there are only 1000 left in the world. Medrano is the first name on the paper he co-wrote with Professor Gary Urton, left, Dumbarton Oaks Professor of Pre-Columbian Studies, that is being published in EthnoJournal.

Jon Chase/Harvard Staff Photographer

The Inca Empire reached its height of power in 15th- and 16th-century Peru. When Spanish conquistadors invaded, the Inca had established the largest and most complex society in the Americas. Architectural marvels from the civilization, such as Machu Picchu, survive to this day, but the Inca left behind no written records.

“The only sources we have at present are chronicles of the Inca that were written by the Spaniards,” Urton says. “We know in a lot of cases those histories were skewed by Spanish beliefs and Spanish motivations, and so we don’t really have any indigenous Inca history.”

The only records the Inca are known to have kept are in the form of intricately knotted khipu textiles. In 2002, Urton began Harvard’s Khipu Database Project. He traveled to museums and private collections around the world to record the numbers of knots, lengths of cords, colors of fibers, and other distinguishing details about every Inca khipu he could find—more than 900 in total.

Urton says he and other researchers in the field have always had a general sense of what the khipus represented. Many, they could tell, had to do with census data. Others appeared to be registers of goods or calendar systems. But, until recently, none of the khipus Urton studied could be understood on a very detailed level. If the khipus held messages or cultural information beyond just numbers, the meanings were opaque to modern scholars.

A turning point came when Urton began looking into a set of six khipus from the 17th-century Santa River Valley region of Northwest Peru. One day, Urton picked up a book and happened to spot a Spanish census document from the same region and time period.

“A lot of the numbers that were recorded in that census record matched those six khipus exactly,” Urton says.

It was an exciting enough coincidence that Urton mentioned it to his undergraduate students at the end of class in the spring of 2016. For Medrano, who was sitting in the lecture hall that day, it was too enticing of a lead to ignore.

“I walked up to him and said, ‘hey, spring break is coming up, if you need someone to put a few hours into this, I’d be happy to take a look,’” Medrano recalls.

Medrano, now a 21-year-old junior, was a freshman at the time. He is majoring in economics, but had always found archaeology interesting and had enrolled in Urton’s course on the Inca civilization, curious to study a period of history about which he knew little.

Urton agreed to allow Medrano to look into the Santa Valley khipus and the Spanish census. “[I wasn’t] thinking he’d ever do much with it because I’d had one or two other people look at it before and nobody could ever come up with anything,” Urton says.

The khipus in question are in a private collection in Peru, so Medrano worked from information Urton had recorded in his khipu database. Medrano recalls combing through spreadsheets in Microsoft Excel, graphing some of the data, and enjoying the hunt for patterns.

“I have a love of puzzles, just for entertainment. I love to do a Sudoku on a plane or something, but this is so much more profound,” he says.

Medrano comes from a Mexican-American family and speaks Spanish, so understanding the Spanish census document was no problem. Handling numbers and data came naturally to him as well, as an economics major. The challenge, as both Medrano and Urton note, seemed to demand a perfect alignment of his skills and interests.

“Not every archaeology project operates in Excel,” Medrano points out.

Medrano noticed that the way each cord was tied onto the khipu seemed to correspond to the social status of the 132 people recorded in the census document. The colors of the strings also appeared to be related to the people’s first names. The correlations seemed too strong to be a coincidence. After spring break, Medrano told his professor about his theories.

“I just remember being pretty excited, that, ‘Wow! I think the guy’s got it,’” Urton says. “There were a couple of things that didn’t add up and I’d point that out and he’d take it back and work on it for a week or two and come back and he would have understood something about it at a deeper level.”

Medrano worked with Urton over the next several months and the two compiled their findings into a paper which will be published in the peer-reviewed journal Ethnohistory in January. Medrano is the first author on the paper, indicating he contributed the bulk of the research, something Urton notes is extremely rare for an undergraduate student.

Sabine Hyland researches Andean anthropology at the University of St. Andrews. She has read Medrano and Urton’s forthcoming paper and describes their discoveries as “thrilling.”

“Manny has proven that the way in which pendant cords are tied to the top cord indicates which social group an individual belonged to. This is the first time anyone has shown that and it’s a big deal,” Hyland says.

Urton is now optimistic that the six khipus examined in the research could serve as a key to decode the hundreds of others he has in his database. The colors of the cords as they relate to first names could hint at the meanings of colors in other khipus, for example.

“There’s a lot we can draw on from this one case,” Urton says.

But what’s most exciting to Urton and Medrano is the potential to better understand Inca history from the indigenous point of view. As Medrano puts it, “history has been written from the perspective of the conquerors and to reverse that hierarchy is what I see this project as doing.”

jueves, 12 de octubre de 2017

Origin Myths of the Inca Civilization & Piecing Together Royal Heritage 2





Manco Cápac holds a shining staff. First Inca, 1 of 14 Portraits of Inca Kings ( Public Domain)

It was said that where this staff was thrust into, and sank completely into the ground, they would establish a new home. Accounts vary, but according to some versions of these legends, Manco Capac got rid of his three brothers, trapping them or turning them into stone, thus becoming the leader of Cusco.

Shifting Genetics of the Noble Line

The ”Inca” does not refer to the general population, but to the highest class of the society, who protected their royal bloodline by breeding with each other. Garcilaso de la Vega was a Peruvian writer of the 16th and early 17th centuries, and was half Inca and half Spanish. In De La Vega’s accounts, just after the arrival of the Spanish in Peru, they found that a civil war among the Inca was raging.

Garcilaso de la Vega, a famous Peruvian writer. (Public Domain)

The Inca world, erroneously called an empire (which is a European term) had been divided into two by the last of the great Inca rulers named Huayna Capac. Just prior to his death in 1527 (likely the result of smallpox), he divided the land between his northern son Atahuallpa, and his Cusco-based son, Huascar. After five years of unease between the brothers, Atahuallpa’s army moved rapidly from their base in the northern city of Cajamarca, entered Cusco, and wiped out all the royal Inca people that they could find, which was most of them.

That means that the genetic ‘purity’ of the Inca began to dissipate from that time afterwards, and presently there are not many people who can claim a high Inca blood quantum. Two ladies that the author has met live in Cusco and have documentation showing that they are direct descendants of the 6th high Inca ruler named Inca Roca (magnanimous Inca.) According to their family’s stories the Inca did not originate in one place, but were an amalgam of different people of noble heritage. It is quite clear that inbreeding over time causes birth defects, and thus they may have introduced other people of noble blood into their lineage both to reduce genetic problems, and also as a way to strengthen ties with other indigenous groups.

Inca Ruler Lineage (Public Domain)

The Red Hair of the Inca

In the earliest of the Spanish chronicles, the accounts of one of the brothers of the head conquistador Francisco Pizarro states that some of the Inca he saw had reddish hair, and pale complexions. As most of the Inca royal family had been wiped out at the orders of Atahuallpa prior to the Spanish entering Cusco, this is the only account we have of such a genetic variation from the common Native people of the area. However, another ancient society that had genetically auburn red hair, and likely light skin color, were the Paracas people of the coast of modern-day Peru. The Paracas existed from about 800 BC to about 100 BC or perhaps 100 AD, and evidence is strongly suggesting that a culture called the Topara invaded Paracas territory around 100 BC to 100 AD and exterminated the noble classes of the Paracas. These ancient people are most famous for having elongated skulls, as well as dark red hair.

Such characteristics disappear from the archaeological record around 100 AD, and thus it is the author’s belief that the Topara, who later became known as the Nazca, exterminated the Paracas. However, it is highly unlikely that all of the Paracas perished during this onslaught, and that some were able to escape. There is a modern highway, laid on top of an ancient Inca road that goes from the Paracas area east and into the highlands, ending in Cusco. Any of the Paracas that were able to escape from the Topara attack would likely have fled on this route.

Elongated Skulls

Also, what is little known is that the Inca performed artificial cranial deformation on their royal children in order to physically distinguish themselves from the common people, and, as stated earlier, some of them appear to have red hair. Thus, it is not a stretch to consider that the Paracas may have been part of the foundation of the Inca. Aside from the Runa Simi language, which was the common one used during the time of the Inca up until the Spanish conquest, the Inca royalty also had a secret language that they used only amongst one another called Qapaq (or Capac) Simi, which means the “noble speak.” Interestingly enough, this was also the language that most scholars believe the Paracas spoke.

miércoles, 30 de agosto de 2017

MacEwan University professor plans to explore doomed Incan site before city engulfs it

It's not uncommon for developments to pop up over places of historic significance.

But for MacEwan University anthropology professor Lidio Valdez Cardenas, the expansion of a small Peruvian city is hitting close to home.

Acari, located in southern Peru, continues to grow, but is surrounded by desert on all sides, meaning that an old excavation site, formerly part of the Incan Empire, is one of the few remaining places it can develop.

According to Cardenas, who was born in Peru, the site will soon be no more.

Cardenas cut his teeth as an archeologist at the site, having been shown the ropes by esteemed California-based archeologist Francis Riddell, who died in 2002.

"He was like a father to me, and his dream was to work outside and if possible die there," he said. "It's some kind of tribute to him."

Cardenas spent the summer on a grant from the Social Sciences and Humanities Research Council mapping out the site in anticipation for next summer, when he will bring four MacEwan students and four Peruvian students to the town in the hopes of gleaning new information about the old ruins.

The site was the Incan administrative centre of the area.

All artifacts found on the site are property of the Peruvian government, he said.

Overall, Canada lacks a healthy interest in the history of what is now Latin America, Cardenas said, adding that there are few academics in the country who look into it.

"In Canada especially, we don't have many archeologists writing about the Inca. I think it's an important issue," he said.

Pre-Incan imbibing

On a lighter note, Cardenas is also something of an expert on the historic beers of Peru.

In 2001, at a different excavation site, Cardenas found a large stone slab that he assumed was the entrance to a burial site.

Contrary to any macabre expectations, as he and his colleagues dug beneath the stone, they found dozens more just like it, along with crescent-shaped rocks - used to crush maize, beans, berries, etc. - and large ceramic jugs used to boil, cool and ferment a kind of local beer called chicha.

"The fact that we came across the stones on a larger scale, and so many vessels, makes me believe that this was more likely a place that, long before the Incas, people have been producing beer on a large scale," he said.

Cardenas found that there was an abundance of research in North America about the more common corn-based chicha recipes, but almost nothing on the brews made from the berries of the molle tree, which he grew up making, though hasn't in many years.

Additionally, he found that the practice of making chicha, of all kinds, has fallen out of favour in Peru, having been replaced by mass-produced commercial brews, though the recipes still live on among many of the locals.

"About 10 years ago, 15 years ago, you could still find the beer everywhere," he said, adding this is becoming increasingly rare.